Imágenes para email, ¿formatos?

Aunque para muchos será un tema básico, para otros es una gran incógnita la que se plantea cuando hay que elegir entre los diferentes formatos de imágenes que hay que incluir en un envío de email marketing. ¿JPG, GIF, PNG? Siglas que a todos nos resultan familiares pero que pocos conocen cuáles son las diferencias entre ellas.

Antes que nada explicar que el objetivo de este artículo es el de dar a conocer la necesidad de utilizar imágenes optimizadas en nuestros envíos por la sencilla razón de que suponen tiempo de descarga para los destinatarios. Cuanto más optimizadas estén menos tiempo esperarán nuestros destinatarios a ver correctamente el email que les hemos enviado.

La diferencia básica entre los formatos más usados en email marketing es el grado de compresión. Existen dos grados de compresión:

  • Con pérdida: Al guardar una imagen con este formato se está perdiendo información (generalmente superflua) para que el archivo pese menos. Estas pérdidas no son perceptibles y por eso este tipo de imágenes resulta idóneo para incluir en nuestros emails.
  • Sin pérdida: Este tipo de archivos son los que se suelen utilizar para imprimir.

Como una imagen vale más que mil palabras, vamos a verlo en acción:

ejemplo de imagen gif para email ejemplo de imagen png para email ejemplo de imagen jpg para email

GIF -- 12 Kb

PNG -- 33 Kb

JPG -- 4 Kb

Como podrás observar las imágenes aparentemente son iguales pero el peso varía en mucho de un formato a otro. Ahora bien, esto no significa que siempre tengamos que utilizar JPG para nuestros emails.

Formato JPG

De extensiones conocidas JPG o JPEG podemos ajustar el grado de compresión. Si es muy alto la imagen se verá borrosa. Tenemos que buscar el punto de equilibrio que haga que la imagen pese muy poco pero se vea casi perfecta en su tamaño final. Esta formato es idóneo cuando a simple vista percibimos muchos colores en la imagen. Lo que tiene en contra este formato es que no puede representar transparencias.

Formato GIF

Tiene limitación en cuanto al número de colores. Cada punto/pixel de nuestra imagen puede tener 256 colores o ser transparente. Este formato resulta idóneo para una imagen que tenga muy pocos colores. Por ejemplo, un logo. El formato GIF es muy conocido porque podemos hacer imágenes animadas. Mucho cuidado con esto porque la mayoría de clientes de correo no muestran GIFs animados. Por ejemplo Outlook sólo muestra la primera diapositiva del GIF animado.

Formato PNG

Se inventó como una evolución del GIF ya que éste había sido patentado. Tiene mucha más capacidad de representación de colores y también admite transparencias. Digamos que es la mezcla perfecta entre un GIF y un JPG. El problema es que al ser un formato relativamente reciente no es soportado en algunos navegadores y por eso su utilización es recomendada para el uso en web en vez de email.

Conclusiones

Con estas aclaraciones deberíamos tener claro qué formato utilizar según las características de la imagen que vayamos a usar. Evidentemente, el tamaño de la imagen (ancho x alto) influirá en el peso final, pero las indicaciones anteriores son aplicables independientemente del tamaño de la imagen. Si una imagen de 100x100 pixels correctamente comprimida pesa 10Kb es probable que si es mayor en tamaño también pese más. Esto afectará al peso global del email. Y es aquí donde podéis aplicar la siguiente norma para validar el peso de vuestro email:

  • Excelente: peso menor a 15 Kb
  • Aceptable: peso entre 15 y 25 Kb
  • No recomendado: peso entre 25 y 100 Kb
  • Hay que seguir optimizando: 100Kb o más

Aplica estas reglas en tu próximo envío de newsletter y verás cómo el índice de apertura es mejor.